6 miedos que todo hombre tiene en la cama pero le da pena admitir. Ellos sufren más que nosotras


Los hombres siempre alardean de su conocimiento en el “arte sexual” y se creen los sementales italianos que no son. No dudo que haya algunos expertos en la práctica, pero recordemos que “hasta al mejor cocinero se le va un tomate entero”, lo cual lleva implícito miedos e inseguridades. Es obvio que jamás van a hablar de ello, pero me tomaré la molestia de ventilarlos. No para que te rías sino, al contrario, para que sepas cómo lidiar y sobrellevar las cosas. Estas son las inseguridades más grandes de un hombre en la intimidad:

6. Lo consume la duda de “si te va a gustar o no”




Todavía “no lo prepara pero ya se comió el muffin”.  Él de antemano tiene claro que le va a gustar, pero duda si te agradará a ti. Es el miedo a que no pases la mejor noche de tu vida, y no porque quiera ser cursi sino que su orgullo de macho está de por medio. Se imagina en las conversaciones que tendrás con tus amigas y lo bien o mal que vas a hablar del encuentro.

5. La duración del encuentro


El factor tiempo es básico. “Ni tan poco como para dejarla con las ganas, ni mucho como para que se aburra y baje la excitación…” lo que me remite a: ¿Más palos pero cortos? o ¿Pocos palos pero largos? Es un enredo total. Lo que sí es cierto es que siempre querrán que tú quedes satisfecha, y con la eyaculación del hombre no se sabe; a veces se tarda más en llegar que otras, es meramente biológico. 

4. El tamaño de su miembro


Es una de las cosas que más repercuten en su cabeza. Sabemos que un pene promedio ronda entre 14 y 16 centímetros de largo, pero ellos todavía viven con ese absurdo estereotipo. Muchas veces ese sentimiento de inseguridad propicia el siguiente punto.

3. Que no se les pare


Si “el amigo” no tiene una buena erección es imposible que haya sexo. Digamos que es de sus peores pesadillas. A todos les pasa, eso es seguro. Sobre todo algunos batallan cuando se van a acostar con alguien por primera vez. El punto aquí es la frustración y el estrés que sienten, porque ¿cómo no se les para con semejante mujerón encima?... Las mujeres son afortunadas en este sentido, siempre están “puestas”, no corren riesgo de que por su culpa no haya sexo; pero con los hombres es el infierno en la tierra.   

2. Se compara con tus ex parejas


Es imposible que no piense esto. Siempre es el orgullo de querer ser el mejor, ser “original” y ser el que más te haga sentir. Cómo evidentemente tú ya tuviste tus encuentros (y sobre todo si fue una relación larga, porque se suele pensar que tenías sexo a cada rato), a él lo consume esa parte: “Ser único”

1. El número del terror...


Así es, mujeres, ésta es incluso peor que todas las anteriores: “¿Con cuántos se habrá acostado?” Es una de las preguntas que difícilmente se va a sacar de la cabeza. Si es sólo sexo casual le va valer madres, pero si el sexo se torna un poco más sentimental puede llegar a ser doloroso… “Lo que no fue en tu año no fue en tu daño”, pero la realidad es que llega el momento en que empieza a afectar” (a él).


El sexo no sólo implica la fórmula “meter-sacar”, conlleva miles de cosas mentales, físicas, biológicas, etcétera. La importancia radica en la comunicación que tengan, y que ¡lo disfruten!
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