8 cosas que nunca debes decirle a un hombre. Acabarás con su ego y te dejará


Imagínate esta situación: Te compraste algo “lindo”, se lo quieres presumir a tu novio y le preguntas: ¿Me veo gorda? La “neta”, ¿qué respuesta esperas? Si tienes un poco de “lonja” y te dice que “SÍ” te vas a pegar una buena encanijada, y si te dice que “NO”... TE VAS A ENOJAR de todas formas, porque tú sabes que estás gordita. La máxima paradoja en la cabeza de las mujeres. 

Ese coraje que te produce lo anterior y hace que te hierva la sangre, es lo mismo que él siente cuando le haces los siguientes comentarios, nada más que los hombres disimulan su dolor y su molestia. ¡Eres malévola, y lo sabes!

8. “Ese güey está bien nalgón”




De por sí ya le dicen “el mago” -porque “nada por aquí y nada por allá”- y tú todavía lo pisoteas de esa manera. Das a entender que no tiene ningún atractivo físico para ti. Las nalgas (que no tiene) le importan mucho, aunque te cueste creerlo. 

7. Tienes las manos chiquitas


“Estas manos las bendijo Dios, y punto”. Esta debe ser tu respuesta, hermano... Las manos son el equivalente al “pirrín”; por si no lo sabías, mi estimada amiga. O cuando le dices que tiene unos “deditos” también, es tan castrante que hasta les arde la cola del coraje. ¡Hermanos, no se agüiten!, demuéstrenles de lo que son capaces con el trabajo manual.     

6. “Manejas despacio”


“¡Uy!, discúlpame por no ser Toretto”. A ver, mujer, no es que ellos le tengan miedo al “peligro y a la velocidad que tanto te fascina”. O sea, están viendo por tu seguridad y te importa un carajo. Me encanija está situación, en serio, se pasan.

5. “Qué guapo está tu amigo”


El hombre sólo piensa en sexo, y más cuando le importas; si tú le expresas “en buena onda” (según tú) que su “amigo está guapo”, va a pensar que te “apetecen” más “los huesitos” de su “compa” que los de él. ¿Me entiendes?  Además, somos hombres pero no estamos ciegos como para que tengas reafirmar lo que ya notamos.

4. “Ya llegué”...


A este punto ya estoy de malas. Si van a ir a comer y por “equis o ye” razón quedaste de ir a su casa primero, te juro que él ya está esperando sentado en la sala, listo para abrirte la puerta en cuanto llegues. No sé por qué tienen esa fijación de mandar ese mugre mensaje cuando están a tres cuadras. ¿Neta? 

3. “Aquí vine con mi ex”


“Me vale madres si viniste aquí con él o a donde sea que hayan ido. Gracias por el dato, me tenía con el pendiente. Ahorita mismo le marcamos para que venga a hacerte compañía, y si quieres puedo ser su mesero. ¿Te gusta el plan?...

2. ¿Por qué NO se te para? ¿No te gusto?


¡Ves la tempestad y no te hincas…! Estás viendo que el pobre muchacho está sudando la gota gorda porque no se le para, y en vez de ayudarlo lo pones más incómodo, de malas, y todavía te haces la diva. ¡Es normal! A veces es traicionero el “canijo”... pero, en serio, estás peor que villana de novela. 

1. “Amor, un tipo me está molestando. Mi primo me dijo que le va a meter una putiza”


Y todavía se lo dices como si “tu primo” derrochara hombría. ¿Acaso eres La Reina del Sur? Quítate ese complejo de sicaria que tienes en la cabeza, o ¿crees que tu novio no es lo suficientemente “hombre” como para defenderte de quien sea? Porque eso piensa, te lo aseguro.  

¡Quiero leerlos a todos en los comentarios! No se queden callados, y participen en esta sana dinámica.
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