Enfermera le bajó el pantalón a su paciente y no podía creer el tamaño de su pene


Las cosas más insólitas pueden suceder en el lugar menos pensado, y esta historia es una de ellas, pues ocurrió en un hospital, un lugar donde suelen hacernos sentir mejor. Lamentablemente eso no fue lo que vivió Grant Johnson, originario de Michigan, de 25 años, quien pasó la peor experiencia de su vida con una enfermera. 



Por varios días había sentido una molestia en su parte íntima. Luego de darle vueltas al asunto y vencer la pena, por fin se animó a ir al hospital, pues era aceptar que lo revisaran o tener dificultades para ir al baño y para estar con su chica por varias semanas. 



Hizo la cita con el urólogo, pasó unos minutos en la sala de espera hasta que una asistente lo llamó, le pidió que la acompañara al consultorio del doctor y que se quitara la ropa para ponerse una bata y así pudiera revisarlo. 


Parecía una visita de rutina, pero cuando Grant se bajó los pantalones la enfermera quedó impresionada por lo que vio. Su rostro se puso rojo, se llevó las manos a la boca y soltó una enorme carcajada. Grant pensó que se burlaba del sarpullido, pero cuando la mujer por fin pudo tranquilizarse un poco, aclaró que era por el pobre tamaño de su miembro. ¡Qué vergüenza! Justo en ese momento entró el médico y Grant dijo que quería ver a la jefa de enfermeras. Se sentía molesto y ofendido por la falta de profesionalismo de la empleada. 

Rápido se puso la ropa, salió de la habitación y se quejó con todos lo que se cruzaron por su camino. La asistente fue despedida de inmediato, pero hasta el día de hoy insiste en que se acuerda y vuelve a reír, pues nunca había visto un miembro tan pequeño. 


Por su parte Grant demandó al hospital, y para no ir a juicio accedieron a darle 10 mil dólares para enmendar los daños. Después de todo no le fue tan mal…

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